No es que viva tan lejos de la ciudad, tampoco es que viva en un acampado tan distante de la urbanidad, es sólo que si no salgo hora y veinte antes me veo muy apurada y tendría que andar corriendo (y ante el ejercicio yo opté por el sedentarismo).
La cosa es que hoy no quise despertarme a las 09:30 ni tampcoo a las diez ni a las diez y media, me quedé en casa porque la segunda clase la tenía a las 15:30 y a esa sí que iba/quería ir. Entonces como a las 11:00 me levanté a la cocina, llené el termo, me hice el té en mi pieza, lo acompañé de galletas y me puse a ver monitos. Después me dieron ganas de apagar la tele y echar a andar la mente, pero me duró poquito porque encendí ipso facto el computador, puse unas músicas y bajé otras y me psue a ordenar el closet, fue algo extraña la tensión que me vino que hasta distribuí la ropa de acuerdo a las tonalidades, pero no terminé así que le saqué a lo que alcancé a ordenar . Jajaja me bajaron las ganas de la lectura y leí una página, me bajó la gana por ordenar y ordené como cinco chalecos todos cagones, ojalá se me pase luego. Aunque lo dudo!
Después me fui a duchar porque casi eran las 14:00, todo tarde y me visto rápido -como siempre- para irme a la universidad, pero entre pito y flauta me quedé viendo el supuesto final de Romané (incluso se lo conté a una miguita que tiene por nombre artístico Hortensia) y no fui ná. Luego, y de sorpresa llega el Papo y me invita a una misa por el día de los mineros en Cerro Blanco, y pensé que el cura podría hablar -en el sermón- sobre el sueldo mínimo ético así que le dije que sí y fuimos.
Cuento corto: Habló del famoso sueldo mínimo ético , pero no dijo nada nuvo, mencionó; porcentajes, mala distribución de la riqueza, pobreza, desigualdad. Pero como con el Papo siempre se pasa tan laraja, yo vuelvo a ir con el a la misa de otro mártir y de cuanta misa se le ocurra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario