domingo, 26 de agosto de 2007

El tató es un hermoso



No aún r.i.p, no áun. Yo venía del baño y me asusté, pero no tanto, quise dejarlo que durmiera lo que en la noche -según
él- no puede.
Ya hemos hablado tanto sobre su muerte, y tenemos escrito lo que haremos primero con al Piedad, él nos dice que cosas le gustarían , a quién avisar y cosas de tipo funerario.
Cuando lo hablamos nos tratamos de reír lo más posible, tomamos el té y mientras la Piedad teje, rememoramos la muerte dulce de la Ita.
Ya nos hacemos los duros, intentamos proseguir con esa actiud porque es la más sana y sensata, perop tarde o temprano me voy a quebrar y tendré que sufrir lo que tenga que sufrir.
Lo hablamos todo, él sabe que no debe visitarme, así que por ese lado estoy tranquila.
Aún no r.i.p, yo creo.

domingo, 19 de agosto de 2007

Una risotada

Yo camino por la otra vereda, por la trinchera dónde no le hacemos el amén a las doctrinas que nos enseñan, hay que mirar un libro y otro para dedicarse bien.
Es cruzar para un lado ajeno a la academia, abandonar los dogmatismos y tender hacia el libre curso de los enfoques.
Porque entre la teoría crítica y la sociología clínica, la diferencia sigue siendo pequeña, sigue siendo el mismo poncho con diferente lana.
Me interesa eso sí, el analisis de los fenómenos con un fin interventor.

jueves, 16 de agosto de 2007

Ahora me gustan los niñitos y quiero tener uno.

La verdad es que me anduve quedando dormida porque me cuesta tanto dormirme en la noche, pero bueno, después pido la materia que ando en todo el plan de pasar de (N) a (Y) con la sociología.
Hay cosas que el tiempo enseña -y no a palos- y que la vida se encarga de hacerte conocer, porque si antes no quería a las guaguitas hoy sí, y jamás me perdonaré por haber querido mandarlas por el desagüe.
Durante mi vavación de invierno saqué muchas cosas en limpio, entre ellas la mternidad que quiero alguna vez ejercer. Debido a los problemas que no he querido divulgar, pero que a algunas personas les toca porque les tocó no más, he sentido un poco de rabia con las diferentes manifestaciones que se dan por encima de la maternidad, y a mi me gustaría hacer un buen trabajo.
Pensaba -durante la misma vacación- que una maternidad puede ser bien llevada y que quizás hablaba desde el miedo, que me inmovilizaba pero creo, depsués de conocer a León (el de la foto) que quiero tener un hijo y quererlo mucho.
Hace un tiempito tuve un acercamiento y me aterraba la posibilidad, aunque más por lo que me pudieran decir y las consecuencias que me podría traer, en ningún caso se trataba de las dolencias físicas, pues algunas antes y otras después (yo quería hasta el año pasado que no pasara nunca por mí ésta fastuosa maternidad).
En el sentido más analítico, ojalá lo pueda hacer bien; quererlo mucho y que me quiera, que quiera a su papá, ojalá yo también querer a su papá. Ojalá su papá me quisiera a mí, todo eso tiene que verse con el tiempo, al menos sabemos que de las lujurias pueden desprenderse buenos instantes de comunión y de pontificación.

miércoles, 15 de agosto de 2007

Mis respetos a MI personabacán

Tengo cara de no hay caso.
En días feriados como hoy pensé en la poca fortuna que tengo para compartir con mi personabacán.
Aún no conozco a mi personabacán, sin embargo sé que está y que nos vamos a topar cuando nuestros censores nos adviertan que somos la personabacán y no cualquier persona -del otro- .
Cuando nos conozcamos y comencemos a compartir -lo que hasta hora no hemos podido compartir- será dulce pienso.
Nunca he ahorrado, pero como sé que llegará mi personabacán -reitero- comenzaré a hacerlo para que juntemos lo ahorrado -el también está esperando a que yo sea su personabacán- y poder darnos todo el tiempo de vacación que Diosito nos ha quitado -pero no definitvamente- para viajar y hacernos cariños y que yo conozca a sus gatitos -porque ojalá tenga gatitos y no perritos, y porque ojalá no sea alérgico a mis gatitos porque comenzarán a ser malas señales de que no es MI personabacán, aunque podría dejar a mis gatitos fuera sí realmente fuera mi personabacán- y el a los míoS.
No debe ser tan complicado, al menos las veces anteriores no lo ha sido y no ha salido tan mal -creo- además hay cosas que han cambiado y yo puedo cambiar más (pucha esto me dio risa) y aprender y todo sea por mi personabacán.
Uu quizás mi personabacán pase y se da cuenta que le estoy hablando a él, sería bien facilitador que eso sucediera porque así podría hablarme el primero. Yo le diría a mi persona bacán; que cuando lo conozca sabré que es mi personabacán y no cualquier persona, que lo he estado esperando pero no tanto tampoco, que leí unas poquitas revistas en al sala de espera, que nos vamos a una parte a ver si (Y) o (N).
Ay me dio nervio, quizás cuando conozca a mi persona bacán me ponga tan nerviosa que haga puras tonteras; ay que se me caiga la plata, o en vez de contar $150 digo $100, o que diga que sí cuando debería decir que no y al revés.
Esta apología a mi personabacán después la deberé imprimir para entregarla a LA persona que podría ser MI personabacán. Me causa curiosidad, a ratos quiero que aparezca luego, a otros pienso que me puedo empezar a echar los ramos, pucha, que mi familia me diga que la casa parece hotel (aunque no creo que lo digan , al contrario) que el Tató me haga la cruz, que se yo, todos esos miedos me provoca no conocer el rostro de MI personabacán.
Aunque, también debo ponerme en el caso de NO HALLAR a MI personabacán. En ese caso, con el ahorro quizás me alcance para viajar -como estoy queriendo mucho- a Arequipa SOLA -por supuesto- y para quizás que tantas cosas más.
Debo confesar que me aterra un poco la posibilidad de no hallar a MI persona bacán la verdad, porque tendría que empezar a hablar por teléfono con las personas que me llaman y a mi las personas que me llaman me encantan, pero hablar por teléfono no mucho porque ya no tengo teléfono en mi pieza, entonces me debo ir a sentar a un living que nadie usa y se pone heladito en ésta época.
En al teoría y en la práctica, en la salud y en la enfermedad, todos mis respetos a MI personabacán.

La Asunción de la Santísima Vírgen María, que de PURO amor ascendió a los cielos

Hoy día es 15 de agosto y ayer fue 14. Ayer fue azul y hoy figura rojito en el calendario.
Me desperté muy temprano porque ayer me acosté muy temprano también, y ante esa subyugación de la juventud carretera yo no le hago mucha justicia, así que cuando empezó el Rojo Fama contra fama apagué la tele y me puse a leer Imaginarios Urbanos de Néstor García Canclini para la bibliografía del Taller de sociología urbana: ciudad y pobreza y cuando relacionaban el crecimeinto de los ´80 y ´90 con un surgimiento concentrado en la comunicación como fuente de desarrollo me anduvo dando el sueño, luego vino el factor Televisa y Globo y anduve despertando -porque crecí con las producciones mexicanas como El premio mayor, Cadenas de Amargura, Dos mujeres y un camino y como no con las colombianas como Café con aroma de mujer- luego pese al encanto que me produce mezclar la cultura pop con lo doctrinario, me dispuse a dormir lo que no había dormido la noche anterior.
Fue un juego de determinismo no más, porque alguna vez iba tener que venirme el sueño que en las noches nunca me viene y entonces apagué la tele -y con esto que ahora tengo control no me tuve que parar- y amanecí hoy. Dormí mucho, soñé harto y me calenté harto también.
La cosa es que prendí la tele para ver la hora y eran como las 09:20 , después prendí el computador para ver una película que tengo bajando desde hace unos días atrás pero aún no estaba lista, por lo que actualicé un fotolog venido a menos y me preparé el desayuno.
Luego llegó la Laurita que es la gatita de la foto, que aunque no es virgen de seguro es más santita que yo antes de, porque mi gatita es una ternurita y me gusta tanto que sea mía y no de otras gentes. Es que pienso que cuando te decides a tener gatitos-y no perritos- tienes que ser consciente de que cualquier día pueden partir para no vovler más, muy triste por lo demás el final, pero ante esto, saberlo llevar no más, yo me hago la dura (aunque algunas gentes saben que soy muy pura) pero me cuesta desprenderme del sentimiento luego.
Cuento corto: Estuve pegada durante toda la mañana a la Laurita y le saqué fotos o jotos o joTTiTTTus como quiera llamarle, a mí eso cada vez me importa menos. Es tan amorosa y viejita, que ya ni le quedan dientes, pero mucho corazón tiene mi gordita linda, debe -nuestro amor- ser algo así como ese asunto del espejo; que lo tengo yo y es que también lo tienes tú, se da creo en casos adversos también, una tristeza muy grande , pero que a la Lauri y a mi no nos llegan. Es que a nosotras las balas que nos llegan, nos hacen cosquillas solamente.

viernes, 10 de agosto de 2007

Malas costumbres

Los viernes entro a clases a las 11:30 y con esto del nuevo transporte público en Santigao -en realidad ya no es nuevo- tengo que despertarme dos horas antes para dejar alimentados a mis cinco gatitos, alcanzar a darme una ducha quemante de quince a veinte minutos, poder tomar el desayunito y también para no llegar atrasadita a la clase de Desarrollo Organizacional.

No es que viva tan lejos de la ciudad, tampoco es que viva en un acampado tan distante de la urbanidad, es sólo que si no salgo hora y veinte antes me veo muy apurada y tendría que andar corriendo (y ante el ejercicio yo opté por el sedentarismo).

La cosa es que hoy no quise despertarme a las 09:30 ni tampcoo a las diez ni a las diez y media, me quedé en casa porque la segunda clase la tenía a las 15:30 y a esa sí que iba/quería ir. Entonces como a las 11:00 me levanté a la cocina, llené el termo, me hice el té en mi pieza, lo acompañé de galletas y me puse a ver monitos. Después me dieron ganas de apagar la tele y echar a andar la mente, pero me duró poquito porque encendí ipso facto el computador, puse unas músicas y bajé otras y me psue a ordenar el closet, fue algo extraña la tensión que me vino que hasta distribuí la ropa de acuerdo a las tonalidades, pero no terminé así que le saqué a lo que alcancé a ordenar . Jajaja me bajaron las ganas de la lectura y leí una página, me bajó la gana por ordenar y ordené como cinco chalecos todos cagones, ojalá se me pase luego. Aunque lo dudo!
Después me fui a duchar porque casi eran las 14:00, todo tarde y me visto rápido -como siempre- para irme a la universidad, pero entre pito y flauta me quedé viendo el supuesto final de Romané (incluso se lo conté a una miguita que tiene por nombre artístico Hortensia) y no fui ná. Luego, y de sorpresa llega el Papo y me invita a una misa por el día de los mineros en Cerro Blanco, y pensé que el cura podría hablar -en el sermón- sobre el sueldo mínimo ético así que le dije que sí y fuimos.
Cuento corto: Habló del famoso sueldo mínimo ético , pero no dijo nada nuvo, mencionó; porcentajes, mala distribución de la riqueza, pobreza, desigualdad. Pero como con el Papo siempre se pasa tan laraja, yo vuelvo a ir con el a la misa de otro mártir y de cuanta misa se le ocurra.

miércoles, 8 de agosto de 2007

Mi cuadernito nuevo

En mis nuevos cuadernos, me enseñan el proceso de elaboración del papel. Estoy súper contenta de aprender.
Y estoy súper contenta de verdad por aprender, porque cuando una chica que se llama Pamela nos explicó el proceso de la elaboración de los fósforos, tuvo tan poca delicadeza metodológica -además de una promiscuidad fonoaudiológica- que me acuerdo y me da igual un poco de asco (no la chica).

lunes, 6 de agosto de 2007

Santiago - Mendoza - San Miguel de Tucumán

Y es cierto que me fui de viaje y volví con un corazón fortificado y dispuesto.
Me pareció que las notas de campo debían quedarse en mi cuadernito de notas de campo, que transcribirlas me daría una lata más o menos grande y que quizás haya letras que -lo más pobable- no fuera a entender.

Estuvimos en Tucumán y eso nos llevó veinticinco horas de viaje, desde que partimos del Terminal Santiago. Se suponía que salíamos a las 10:00 en punto, por lo que la línea en que viajamos Andesmar, nos citó media hora antes; para los trámites burocrocráticos de simepre, que el equipaje, que revisar la dcoumentación, etc. Cosas que a mi no me aproblemaban porque sé que ninguna tenía algún impedimento para vijar (del momento en que nos vendieron los pasajes en la línea el día anterior).

Durante la noche anterior quise dejar mi pieza lo más ordenada posible para que la Ramira y mis papás me recordaran de la misma manera en que yo lso recuerdo en mi vida, pero con el lío que precedió a mi viaje ( y no al viaje) tuve que sobrepasar el momento de la rabia para darme por entregada a una situación de la que me iba a deprender en unas cuántas horas más. Y resultó que recién a las seis de la mañana pude comenzar a hacer mi equipaje, para lo cual contñe los días que estaría por allá, los pantalones que más cómodos me hacen estar y los polerones más sobriecitos y los chalecos con la misma idea. Lo que significó dejar hartas cosas en el closeth. Y ya, no llevé muchas cosas pero si eché una mochila entera de camping para traerme las cosas a la vuelta. Cómo nunca me estaba anticipando a lo venidero, le digo al papo que me haga unos sanguches de queso/jamón y a las 07:30 me voy a la ducha. Me duché con la misdma calma de todos los días -y los mismos veinte minutos de todos los días- con el agua casi quemante, qué maravilla pensaba cuándo me vestía, eso como a las 08:00. No alcanzaba a tomar el desayuno para todo lo que tenía que hacer, porque en rigor me faltaba mucho por hacer, aún tenía que ir a despedirme de mis abuelitos y a buscar lo que ellos me dicen que me corresponde por el cariño con el que yo los trato y los he tratado siempre (pero cómo no pues!). En realidad no quería pasar por el baño del Andesmar y si no comer era la psoiblidad abierta para no terminar ahí, yo lo hacía.

Salimos de mi casa a buscar la caminoneta -en mi casa sólo podemos guardar el auto de mi mamá (por el pequeño espacio) entonces la camioneta duerme todas las noches en la casa de mi abuelito- y a despedirme de mi Tató maravilloso. Y cuando íbamos por la esquina el Papo me pregunta si llevé todo, puta la huevá!, me enojé, me cargó porque revisé la billetera y justo se me había quedado la plata que había cambiado el día anterior en el temrinal. Tuve que buscar la llave, volver a mi casa, abrir la puerta de afuera, en eso llega el Clarito que es mandado hacer pa andar maullando y para entrarse en uno de esos breves descuidos humanos, luego abrir la chapa de arriba y luego la de abajo para que el gato huevón me hiciera -una vez más- huevona y se entrara. Entro a la cocina y lo saco, voy a mi pieza y arriba de la tele estaban los famosos pesos argentinos. Hago lo mismo que hice para entrar, pero ésta vez para salir y me voy, llego donde el Tató, lo saludé y lo primero que hizo fue llamarme la atención por mi look rockero, que en realidad no tenía ná de rockero pero mientras él no me vea con tacos no podrá entender que igual soy algo decente y algo señorita (en el tema de la autopercepción, me siento bien decente y bien señorita, así que no sé). Me dijo que en vez de viajar me prodría comprar pantalones y que cuándo entro a clases y todo para el mal empleado yugo sicológico. Tenía tantas ganas de partir que nada me hubiera puesto de mal humor, además el papo a través de un breve comentario ya se había reivindicado conmigo por lo del comentario anterior. Y me dio lo que me correspondía, me despedí de mi Tía Pati y ahora íbamos donde la Mami (la mamá de mi mamá) y me estaba esperando, le lleve el tecito a la cama, nos abrazamos fuerte y me dio el boleto ganador. Nos despimos, ya eran las nueve y algo y a las 09:30 tenía que estar en el terminal. Cuento corto la Anita con la Normita no llegaban nunca, el Andesmar se quería ir y yo tambien (obvio juajua) pero el Papo gracias a su tono conciliador consiguió que nos esperaran unos minutos más. Pasaron los minutos, llegó la Anita y me despedí del Papo, volví a despedirme de la Nachito (que es mi mamá) a través de un contacto telefónico y nos fuimos. Me senté con la Anita, me llamó la Nacha y la Mile -que sí saben lo que es la amistad- y cuando llegué aquí, es decir, a la vuelta de todo el viaje me enteré que el Papo me llamó cuando íbamos en chacabuco y yo iba durmiendo, la mejor!.

Se suponía que a las 18:00 llegaríamos a Mendoza, podríamos tener tiempo para fumarnos varios cigarrillos, para el refrigerio y estirar las piernas. Eso en supuesto, pues en el segundo control de la Aduana Argentina -Cristo Redentor le llaman- y quedamos detenidos por alrededor de dos horas y media por que los funcionarios encontraron una bolsa de basura que en su interior contenía sustancias ilegales; marihuana, cocaína, lentes para contrabando, etc. fue uno de los momentos inolvidables, uno de los mejores de seguro. Por esa breve relación de susto que he tenido cuando me compro algo en una multitienda, que pese a que siempre pague por ello, tengo por asumido que alguna por error va a sonar y tendré que enseñarle al guardia mi boletac con el timbre grande de PAGADO. En ésta pericia no encontraron al o los culpables (laraja!) así que nos tuvieron unas horas para cansarnos y que alguien se culpabilizara. Pero como todos los pasajeros eran bacanes, nadie se aburrió, por lo mismo nadie se entregó.

Cuento corto: En vez de estar a las 18:00 en Mendoza, llegamos a las 20:30 y no pudimos hacer nada de lo que dije anteriormente, por consecuencia nos metimos de inmediato al Andesmar que iba con destino a Tucumán y ahí nos dieron una cena bien rica que consistía en un pescado apanado acompañado de un puré de papas CALIENTE, de ensalada una especie de brazo de reina de verduras; en vez de manjar llevaba mayonesa, en vez de nueces llevaba lechuga, un primor al paladar. Además el primer sanguche de miga de jamón/queso que vimos ( en todas partes; en los negocios, en los bares, en los cumpleaños , en los asados!) y la primera 7up. Quedamos las tres fantástico.

Luego vino el segundo momento bacán (el primero fue el descubrimento de las sustancias ilegales), cuando Gerardo -el auxiliar- va por cada uno de los puestos preguntándonos si queremos jugar al bingo y le pregunté cuánto costaba (cómo estoy acostumbrada a que las cosas cuesten algo y no porque le asigne un valor material y monetario a las cosas) y responde gratis, entonces dije que sí, que sí quería jugar (no porque me guste jugar al bingo, sino porque todo lo que sea GRATIS me gustará, da lo mismo si me sirva o entretenga, siempre será lo más conveniente) y mientras esperaba a que Gerardo repartiera los demás ticket para el bingo- que en realidad era una lotería- me aprovisoné de un lapiz y el primer número adentro y todos los que siguieron ninguno. Olvidé contar que mi vecino de viaje era un europeo (luego supe que era de Luxemburgo y algo nos reímos) que de español casi nada sabía, entocnes como mis ansias de ganar eran mayores, le decía " A ver? ah no no (le movía la cabeza y el índoce como signo de negación)" cuando la cosa era distinta. Fui mala persona y no me complica en lo más mínimo, nunca me he jactado de lo contrario. (Algo así pasó cuando iba a graduarme de octavo básico, para obtener algún diploma -porque jamás tuve primeros lugares- tuve que idear una manera de explotar el reducido talento que Dios me dio, entonces ofrecía negritas a cambio del voto a mejor compañera. De esa manera y sólo de esa manera en la graduación me fui con un diploma) La cosa es que alguien de por atrás grita BINGO y yo por la cresta y la Anita Me quedaba uno -dice- y a mi también -digo- y mientras nos lamentábamos, Gerardo dice que está mal y que marcó un número que él no dijo, en chileno eso se conoce como Al agua , Falsa Alarma todo eso. Entonces se abría una posiblidad, la Anita vuelve a decir que le faltaba un número, yo l reitero que a mí también y dice Gerardo el 69 y yo digo BINGO y en eso me veo ganando un vino viña Andesmar (Laraja!) y siendo aplaudida ajajajaja. Puta que fue bacán, me sentía de seguro como las minas sanmiguelinas que ganaron el año pasado las medallas en los juegos olímpicos. Me gané el vino y luego me puse a conversar con el vecino de asiento que era antropólogo de Luxemburgo que se dirigía hacia Salta, que estaba más al norte que Tucumán. Él se iba a realizar una etnografía y pese a la barrera del idioma, algo pudimos concluir.

Cuento corto: Conversamos hasta que nos bajaron la luz, y me puse los audífonos y me fui despierta viendo todos los lugares que alguna vez vi -en esa típica época que le da a los jóvenes por ir al cinearte y ver sólo películas de esa línea, de directos tipo Aristarain, bah- y me anduve sintiendo tan bien que los líos que tuve antes de irme se me olvidaron por completo. Me sirvió para tomar decisiones, para saber hacia donde camino y con quiénes tengo mayor afinidad para un tránsito seguro y limpiecito. Me quedé dormida con el pendraiv encendido y en la mañana aún quedaba pila, mi pendraiv es como yo, que no se me acaba la pila en la mañana, entonces me levanté, saludé a mis amigas de viaje y al antropólogo, luego vino el desayuno, luego más parajes de películas. Y cómo no teníamos cámara, comencé a buscar un lugar que fuera conocido de Chile para situarlos fotográficamente con Tucumán. Entonces supe que llegar a Tucumán, era como el camino al que llegamos con mis papás cuando vamos a comer empanadas al Rancho Doña María, que está ubicado en Chacabuco. La geografía es un como jugar al memorice.

Ahora sí cuento corto, vemos una estatua que decía SAN MIGUEL DE TUCUMÁN, era claro, llegábamos a la vacación. Nos despedimos con el antropólogo y para cuando se estacionó el bus yo tenía todo listo. Propina a mano y los bolsos en la mano y en los hombros. Primer reporte, busco una cabina telefónica y aviso que llegué, que viví para contar las supuestas 36 horas que en relaidad fueron 24.