jueves, 16 de agosto de 2007

Ahora me gustan los niñitos y quiero tener uno.

La verdad es que me anduve quedando dormida porque me cuesta tanto dormirme en la noche, pero bueno, después pido la materia que ando en todo el plan de pasar de (N) a (Y) con la sociología.
Hay cosas que el tiempo enseña -y no a palos- y que la vida se encarga de hacerte conocer, porque si antes no quería a las guaguitas hoy sí, y jamás me perdonaré por haber querido mandarlas por el desagüe.
Durante mi vavación de invierno saqué muchas cosas en limpio, entre ellas la mternidad que quiero alguna vez ejercer. Debido a los problemas que no he querido divulgar, pero que a algunas personas les toca porque les tocó no más, he sentido un poco de rabia con las diferentes manifestaciones que se dan por encima de la maternidad, y a mi me gustaría hacer un buen trabajo.
Pensaba -durante la misma vacación- que una maternidad puede ser bien llevada y que quizás hablaba desde el miedo, que me inmovilizaba pero creo, depsués de conocer a León (el de la foto) que quiero tener un hijo y quererlo mucho.
Hace un tiempito tuve un acercamiento y me aterraba la posibilidad, aunque más por lo que me pudieran decir y las consecuencias que me podría traer, en ningún caso se trataba de las dolencias físicas, pues algunas antes y otras después (yo quería hasta el año pasado que no pasara nunca por mí ésta fastuosa maternidad).
En el sentido más analítico, ojalá lo pueda hacer bien; quererlo mucho y que me quiera, que quiera a su papá, ojalá yo también querer a su papá. Ojalá su papá me quisiera a mí, todo eso tiene que verse con el tiempo, al menos sabemos que de las lujurias pueden desprenderse buenos instantes de comunión y de pontificación.

2 comentarios:

hortensia v. dijo...

linda, me encanta que ahora quieras tener un guagüito, porque así no me tirarás los míos por el water y podrán ser amiguitos. ojalá que nos vaya bien.

te amo te amo te amo te amo te amo.

Karla dijo...

por un momento yo también quise tener, pero después no quise, como antes de querer. se me pasó luego y no lo dudé